29 de mayo, 2020.- Ante el retorno de varias Liga de Fútbol en el mundo mundial, parecemos olvidar que hace dos meses los goles fueron silenciados, al igual que todas las relaciones económicas y deportivas en relación a este deporte rey.
Nadie puede dudar la importancia del deporte más disputado en el globo, pero esta pandemia además de mostrar la verdadera realidad de sus pueblos, hizo ver 'de taquito' que el fútbol no es tan importante como todos creíamos. Y es que los verdaderos hinchas, entre interacciones tecnológicas con sus equipos y acciones de supervivencia en estos tiempos de pandemia, a pesar de ser la mayoría; celebran a esa minoría que hace retornar como sea, el fútbol profesional, que no puede esperar presiones económicas e incluso políticas que necesita que el balón siga rodando.
Y es que desde los delitos de Messi y CR7 por evasión de impuestos siendo ridículamente millonarios, y la corrupción de la FIFA - CONMEBOL y FPF que hasta el momento mantiene una organización que hace posible esta, se espera un Mundial de Qatar que tiene el peor récord laboral (y mortal) por el máximo evento de las multitudes. No se sintió su falta y que parece, excepto en los lugares de apuesta (cuya cantidad se exacerba en las partes más pobres de la ciudad), volverá a vivirse sin límites ni restricciones más allá de los estadios vacios.
